Aumentando el valor

branding personal - José Luis Lloret -

Hace muy poco que empecé a escribir en este blog como parte de mi estrategia de creación de mi marca personal y desde entonces he recibido numerosos comentarios, tanto a través del blog, como en persona, lo cual me llena de alegría. Tras haber estado repasando todos ellos, ha habido una idea que se ha repetido en varias ocasiones y que quiero compartir con vosotros: aportar valor. Nada más darme cuenta de que tenia que aportar mi valor, empecé a pensar y a preguntarme cosas como: ¿qué es el valor?, ¿cómo aporto mi valor? o ¿qué supone para mis clientes que yo les aporte valor?

Valor y valores

Sin más dilación, decidí ponerme manos a la obra investigando y pidiendo consejos a todo aquel que pudiera ayudarme. Tras esa toma de contacto inicial con consejos varios y tras haber investigado por internet, lo segundo que hice fue buscar la definición de “valor” en la Real Academia Española, la cual en la novena acepción del término dice lo siguiente:

Aumentando el valor
Aumentando el valor

“Persona que posee o a la que se le atribuyen cualidades positivas para desarrollar una determinada actividad”.

Lo cual me hizo recordar la entrada donde definí mi misión, mi visión y valores y también pude darme cuenta de que yo ya poseo esas cualidades positivas de las que habla la definición RAE. La pasión, excelencia, igualdad y constancia me han acompañado siempre, ahora sólo necesito saber cómo aportar esos valores a la gente con la que me relacione o trabaje. Teniendo clara la definición de valor y cuáles eran mis valores supuse que iba bien encaminado, pero todavía tenía preguntas sin contestar. Seguía sin saber cómo aportar ese valor a los demás.

Propuesta de valor

Mi trabajo de investigación continuó y continuó hasta que me encontré con una idea que había oído en varias ocasiones pero en el que no había reparado hasta ahora. Como siempre os digo, hay que estar atentos a los detalles, no vaya a ser que os perdáis algo importante. La idea con el que me topé fue la de propuesta de valor. El artículo que me abrió los ojos, la marca como propuesta de valor, es del blog soymimarca y está escrito por Guillem Recolons. En él, Guillem comenta cosas muy interesantes como que “sin propuesta de valor no hay marca” o que “si marca es propuesta de valor, marca personal es tu propuesta personal de valor”.

A partir de ahí ya tenía un clavo al que agarrarme y poder continuar con mi búsqueda de respuestas. Lo había tenido delante todo el tiempo, necesitaba definir mi propuesta de valor. Para poder definirla me he ayudado de preguntas como: ¿soluciono algún problema?, ¿cubro necesidades?, ¿qué beneficios concretos pueden esperar mis clientes?, ¿satisface los deseos de mis clientes? o ¿por qué los clientes deberían elegirme a mi y no a mis competidores?, entre otras.

Algunas de mis respuestas a las preguntas han sido estas:

Respondidas las cuestiones, llega el momento de concretar de la manera más sencilla, clara y directa posible mi propuesta de valor en una frase. Comparto con vosotros mi propuesta de valor final:

Comparto tu pasión por el deporte. Juntos crearemos tu marca personal deportiva que te acompañará en tu camino futuro.

La propuesta de valor tiene que ser coherente con tu marca personal. Si recordáis, la pasión es uno de mis valores y trazar el camino futuro es parte mi visión, lo cual concuerda perfectamente con mi marca personal y transmite credibilidad.

Aportando mi valor

Teniendo clara mi propuesta de valor ya sólo me quedaba una pregunta por contestar: ¿qué supone para mis clientes que yo les aporte valor? Pienso que, ni más ni menos, les aporto las herramientas o conocimientos necesarios para que pasen al siguiente nivel, ayudarles a dar un salto cualitativo. Mi aportación redunda en su valor: serán más valiosos y por lo tanto más y mejor valorados, reconocidos, respetados y tenidos en cuenta, podrán destacar entre los demás y ser la opción preferente frente al resto.

¿Cómo puedo conseguirlo? Puedo conseguirlo ayudándoles a solucionar sus problemas, cubriendo sus necesidades y satisfaciendo sus deseos. Al fin y al cabo, se trata de hacer uso de mis valores cuando trabaje con ellos, compartiendo sus miedos y problemas, ayudándoles y enseñándoles en todo el camino, trabajando con ellos con la pasión que siempre me ha caracterizado, siendo constante y sin rendirme, dándoles ánimos y apoyándolos, tratándolos de igual a igual y buscando conseguir resultados excelentes al trazar su camino futuro.

Para acabar, una reflexión. En mi opinión, aportar valor es la prueba de tu valía, ya sea trabajando con clientes, en una exposición o en un tuit y, en definitiva, hacer cosas y trabajar para mejorar y aportar algo a los demás. Dejar esa huella de la que tanto se habla en la marca personal. Lo cual me lleva a plantearme, antes de empezar a estudiar algo nuevo, engancharme a una serie de televisión o cualquier otra cosa, en qué me va ayudar eso a mejorar o aumentar el valor, aunque sea en lo más mínimo, de todos los que me rodean. Aunque bueno, de esos hábitos buenos o nocivos y que sirven para algo (o no), ya hablaremos en otra ocasión 

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